Irene González Romero puesto 153 convocatoria PIR 2020

 

Nº Aciertos: 128

Nº Errores: 43

Nº en Blanco: 2

Baremo: 8,47

Posición: 153

 

Presentación

 

¡Hola opoPIRes y futuros PIRes!

En primer lugar, me gustaría presentarme, me llamo Irene y he obtenido la plaza 153 en esta convocatoria.

A lo largo de mi andadura en esto del PIR me imagine en múltiples ocasiones compartiendo mi experiencia, aunque también me pareció imposible llegar aquí en otros tantos momentos.

Es por eso que me hace tanta ilusión compartir mi vivencia de la preparación PIR y ojalá te sirva de aliento y orientación a ti que lees esto.

Creo que todos somos conscientes de la valentía que supone empezar este camino y solo por eso te felicito, quiero que sepas que, junto a las personas que hemos obtenido plaza, tú también mereces la tuya, asique si es tu sueño ve a por ello, trabaja duro, CONFÍA en ti.

Todos los años lo consigue gente asique el año que viene ¡puede ser el tuyo!

 

Primera convocatoria (conv. 2017)

 

Empecé a estudiar el PIR cuando estaba terminando el grado. Me apunté motivada por mis amigos de la carrera a CEDE, al curso de sábados, aunque no me puse a mirar los manuales hasta que terminé definitivamente la carrera en junio.

En CEDE me dieron los esquemas (los tengo como si de oro se tratase) que han sido la base de mi estudio todo este tiempo ya que no he ampliado nunca más allá del temario de la academia. Intentaba leerme durante la semana el manual de la asignatura que íbamos a ver en clase el sábado y completar los esquemas un poco.

Primer examen

Esta primera convocatoria, decidí tomármelo con calma, llegar hasta donde pudiese e ir al examen a probar de que iba esto del PIR. Solo contaba con 6-7 meses lo que hizo que no me diese tiempo a mirar ni siquiera todas las asignaturas.

Hice preguntas, pero no las suficientes y simulacros no hice hasta prácticamente el final (ERROR MUY GRANDE) pues me costaba manejar la frustración al ver tantos fallos.

Estaba tranquila porque me había mentalizado de que el PIR era una carrera de fondo y la primera vez era imposible que lo sacara.

(ERROR nº1: CUIDADO con lo que te dices a ti mismo, si continuamente te repites el mensaje de que es imposible hacer algo, ¿Cómo pretendes conseguirlo?)

Efectivamente llegó el examen y quedé sobre el puesto 1600 aprox.

 

Segunda convocatoria (conv. 2018)

 

Después del primer contacto con el examen, y teniendo en cuenta que era mi segunda convocatoria ya, descansé religiosamente un mes después del examen y comencé de nuevo con la preparación, este año mucho más en serio.

Para este año continué con los manuales y los esquemas de CEDE pero desde mi casa, solo con la aplicación de CedeExam (otro pilar fundamental en mi estudio junto a los esquemas).

Método de estudio

Mi método de estudio consistía en estudiar un cuaderno de esquemas por semana, miraba el número de páginas que tenía el cuadernillo y dividía esas páginas entre los días de la semana (de lunes a sábado, el DOMINGO SIEMPRE SE DESCANSA)

Si me tocaban por ejemplo 10 hojas por la mañana y otras 10 por la tarde, cumplir ese objetivo alcanzable me reforzaba y me permitía terminar en paz el día hasta la mañana siguiente.

Ese año hice muchas más preguntas, al menos 50 cada día y me dio tiempo a mirar todas las asignaturas.

Un error que tuve ese año fue no incorporar repasos programados cada cierto tiempo, ya que cuando terminaba de dar la primera vuelta a todo, las primeras asignaturas hacía meses que no las había mirado y perdía bastante información.

En esa convocatoria me quede en el puesto 1200 aproximadamente, lo que supuso un batacazo emocional importante, ya que ese año me había esforzado mucho más y la mejoría en el resultado fue bastante escasa.

También es cierto que la dificultad de ese examen marcó un cambio de tendencia en la dificultad de los exámenes, que se ha seguido manteniendo e incluso cada año se supera (a la vista está el examen de este año…sin comentarios)

 

Tercera convocatoria (conv. 2019)

 

Cada nueva convocatoria el comienzo era un poco más complicado, ya iban dos batacazos…por lo que este año intente tomármelo de otra manera. Decidí compaginar el estudio del PIR con una formación en PNL porque me llamaba la atención.

Considero que fue una de las mejores decisiones que he podido tomar ya que toda la formación la emplee como una forma de crecimiento personal y me sirvió para reconducir la manera en la que estaba enfocando el estudio, la consecución de mis objetivos, aumentar la motivación, aprender a tener una comunicación positiva conmigo misma, etc.

Un aspecto sobre el que me parece importante reflexionar es sobre si existen beneficios inconscientes en no sacar la plaza, por ejemplo, el miedo a irse lejos de la familia, el miedo a romper con la pareja, la preocupación por si no nos vemos capaces de trabajar como psicólogos…

Cambios en el estudio

A nivel de estudio seguí con CedeExam e iba incorporando las actualizaciones de temario que sacaba la academia, aunque más allá de eso no amplié ningún año. Hice absolutamente todos los simulacros, incluso los de otras academias. Además, estuve yendo a la biblioteca un tiempo (yo siempre he estudiado en casa) porque necesitaba cambiar el escenario de estudio.

Elaboré unas tarjetas con las preguntas que siempre fallaba y cosas que se me olvidaban e intentaba repasarlo cada cierto tiempo. Además, también elaboré algunos esquemas que fueran visuales para ayudarme a memorizar.

Introducir cambios en el método de estudio + cuidarme a mí misma a nivel emocional creo que fue lo que marcó la diferencia ese año en el examen, pase del puesto 1200 a subir al 499 aproximadamente quedándome a 8 preguntas (considero que me deje muchas en blanco, es un examen de arriesgar, aunque no te sepas las preguntas)

 

Cuarta convocatoria (conv. 2020)

 

Cuando empecé el PIR me propuse a mí misma que me presentaría máximo tres veces, pero quedándome a tan pocas preguntas el año anterior, ¿Cómo no me iba a volver a presentar?

Un poco cabezona también soy y oye ¡menos mal! Confía en tus posibilidades, escucha qué es lo que quieres, tanto si es abandonar porque no puedes más, como seguir porque no te perdonarías dejarlo ahora.

Uno mismo tiene que encontrar su equilibrio y todas las decisiones son valiosas pero que sea una decisión tuya, que no la tomen otros por ti.

Una convocatoria diferente

Esta convocatoria fue especialmente complicada primero por ser la cuarta ya con el agotamiento que eso conlleva, por la pandemia que supuso añadir más estrés, preocupación e inestabilidad emocional, además también se alargó el tiempo hasta el examen…

Junto con la convocatoria anterior, en esta también decidí no echar todos los huevos en la misma cesta y me apunte al Máster General Sanitario, así si no sacaba plaza y decidía dejar el PIR, tendría otras opciones de futuro.

Es cierto que me quitó tiempo, pero también al llevar buena base detrás podía permitírmelo y yo creo que me ayudó a tener menor presión con el PIR.

Este año, además, ya que mi cansancio y desmotivación se hacían notables decidí apuntarme al curso REpir de CEDE. El poder ver las clases cuando quisiera me sirvió para repasar cosas que ya había visto y centrarme en aspectos más importantes.

También el curso de actualización, me permitió en cierta forma ampliar, aunque es cierto que este año había demasiadas cosas nuevas y no me dio tiempo a abarcarlo todo. Preferí tener clara la base de todos estos años.

Me di cuenta que después de varias convocatorias había conseguido formar una red de conocimientos relacionando unas asignaturas con otras, lo que ayuda a mantener la información más a largo plazo.

Además, después de hacer preguntas de simulacros imposibles, aprendes a manejar la frustración y aprendes a contestar sin saber la respuesta a la pregunta cosa muy útil el día del examen.

Examen 2020

El examen más desesperante, agotador, frustrante y difícil que he hecho, pero que ¡me dio mi ansiada y merecida plaza!

Cuando llega el día del examen, una vez que el trabajo de tantos meses de estudio ha terminado, solo quedar tener clara cuál es la estrategia para afrontar esas 4 horas.

Para mi fueron fundamentales:

  • Controlar el tiempo (yo me marque 60 preguntas por hora y una para repasar, ¡practica haciendo muchos simulacros!)
  • La calma.
  • La confianza en mí misma.
  • Y hacerle caso a mi “intuición”.

Fue un examen dificilísimo y yo siempre digo que lo que creo que me dio la plaza es que no me rendí, fue una lucha constante contra mí misma entre los pensamientos de “esto es imposible no lo sacas este año tampoco” y los pensamientos de “soy psicóloga, se muchas cosas y voy a hacer un buen examen”.

Creo que ganó la segunda parte, gané yo y no el ministerio. Por otro lado, no hay que compararse con otros y hay que ser consciente que las preguntas que son dificilísimas al de al lado también se lo parecen.

Sabes mucho cuando llegas al examen y cosas que piensas que no recuerdas están ahí en tu memoria, asique haz caso de lo que te dice la intuición, porque esa intuición no surge de la nada sino de todas las horas que has pasado en el opozulo estudiando.

 

Conclusión

 

Enhorabuena por llegar hasta aquí, se consciente que tú como PSICOLOG@ que eres, mereces una plaza, y si es lo que quieres antes o después llegará.

Configura tu propia estrategia para afrontar el PIR, leer la experiencia de otros te puede dar ideas, pero tú y sólo tú sabes cuál es el mejor método para ti porque no hay una única forma de sacar la plaza.

CREE EN TI y CUIDATE, permítete el descanso y la felicidad que te aporta desconectar cuando sea necesario, te darán fuerzas para seguir corriendo en esta carrera de fondo.

 

¡Te veo al otro lado!

 

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