Por Dr. Juan Jesús Muñoz García, Profesor de Psicología Clínica de CeDe

 

La victimización es un tipo especial de experiencia vital negativa que está al margen de otros factores estresantes y que supone el daño que a un individuo le causan otros seres vivos. El maltrato infantil es un tipo de victimización y como tal hay que conocerlo y tratarlo.
En la actualidad, el maltrato es un problema psicosocial de difícil envergadura, ya que un considerable sector infantil sufre agresiones de manos de sus padres. Pero aunque hoy en día se preste mayor atención al maltrato infantil, a lo largo de la historia no ha sido considerado como un problema por ninguna cultura ni en ningún período de tiempo. De lo que no cabe duda es de que los malos tratos permanecen hasta nuestra época debido, entre otras cosas,  a las creencias erróneas y a la ignorancia por parte de los padres de las necesidades físicas y emocionales de los niños. Algunos padres piensan que los niños son una propiedad de ellos y que pueden hacer lo que crean conveniente al igual que justifican los castigos físicos que son necesarios para conseguir disciplina. En este sentido, cuando los hijos no eran deseados, la mortalidad llegaba a alcanzar altas cuotas e incluso los niños eran vendidos como esclavos, muchas veces por la necesidad económica. Asimismo, el infanticidio no era una amenaza en determinadas culturas, ya que lo consideraban una forma de controlar la natalidad.
Las medidas de protección frente al maltrato ya aparecían en la época de  los griegos. Los filósofos siempre advertían de que los niños no debían ser maltratados en  las escuelas, si bien el cambio en los puntos de vista culturales no llegó hasta 1825 en Nueva York. La Sociedad Neoyorquinapara la reforma de los Delincuentes Juveniles creó un refugio para los niños abandonados y maltratados. Posteriormente, en 1871 se creó la Sociedad para la Prevención de la Crueldad Contralos Niños, no siendo hasta 1909 cuando se funda la Asociación Americanapara el Estudio y la Prevención de la Mortalidad Infantil. Previamente a la fundación de estas sociedades, Tardieu (1868) describió por primera vez  el síndrome del niño maltratado basándose en autopsias de 32 niños quemados y golpeados hasta la muerte. En el mismo año, el Hospital for Sick Children de Londres prestó atención a la cantidad de fracturas múltiples que sufrían los niños. No obstante, tuvieron que pasar muchos años hasta que se establecieran las causas de lesiones físicas infantiles, de índole traumática, provocadas por la violencia. Otro autor llamado Kempe (1979) organizó un simposio sobre el síndrome del niño golpeado presentando los puntos de vista pediátrico, psiquiátrico, legal y radiológico y marcando con ello un antes y un después en la historia de los niños maltratados.
Actualmente no sólo se pretende reivindicar los derechos de los menores y la persecución de los maltratadores, sino también intentar prevenir y atender las necesidades psicológicas y sociales de la infancia maltratada. Se asume que:
 
1.     El maltrato infantil es un tipo de victimización que implica una experiencia personal de daño infringido por otra persona. Una adecuada definición de maltrato infantil sería la que recogiese toda forma de violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, mientras el niño se encuentra en custodia de sus padres, de un tutor o de otra persona a su cargo.
2.   Existen diferentes tipos de maltrato entre los que destacan: el maltrato/abuso físico, el abandono o negligencia, el maltrato emocional, el abuso sexual y otros (explotación, maltrato institucional, corrupción, maltrato prenatal, etc.). El maltrato físico es el que más impacto provoca en la sociedad debido a sus manifestaciones físicas (magulladuras, hematomas, mordeduras, quemaduras, etc.)
3.    En la epidemiología del maltrato infantil las tasas oscilan entre el 0,2% y el 1,4% de la población menor de 18 años. Lo más frecuente es de negligencia y, en segundo y tercer lugar, el maltrato emocional y el físico. Las niñas sufren mayor abuso sexual y explotación que los niños, pero estos sufren mayor índice de maltrato físico. En cuanto a la edad la mayoría se sitúan entre los 11 y 15 años.
 
4.     Las secuelas médicas y psicológicas que presentan los niños maltratados físicamente son: retrasos en la adquisición del lenguaje y lectura, problemas escolares, retraso del desarrollo psicosocial, retraimiento en las relaciones sociales, conductas agresivas y antisociales, hiperactividad y trastornos emocionales tales como depresión, ansiedad y distimia.
5.       Los Servicios Sanitarios tienen una gran labor en la detección y notificación de casos y los Servicios Sociales en la intervención y atención al niño y su familia.

 

Los niños representan el futuro de nuestro mundo y sólo creando unos entornos de seguridad, afecto y respeto huyendo de prácticas aparentemente educativas punitivas podemos contribuir a un adecuado desarrollo social y de su personalidad.
Lectura recomendada
Navas, E. y Muñoz, J. J. (2004). El maltrato físico en niños: consecuencias psicopatológicas e intervención. Anales de Psiquiatría, 20, 400-411.