Quizá se tiende a patologizar y/o establecer diagnósticos a todo aquello que escapa a lo que consideramos “normal” y, en este sentido, los actos catalogados como maldad con uno de los mas claros ejemplos de esta afirmación.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, aludimos a un concepto de notable carga sociológica y, en menor medida, psicológica.

Conozcamos más acerca de la maldad, su medida y abordaje.

¿Existe la maldad?

Si existen malos ha de existir su cualidad, la maldad. Cuando aludimos a lo perverso, injusto, dañino… estamos refiriéndonos al antagonismo de la bondad, relacionada con cualidades como la caridad, altruismo u otras análogas.

Llamamos malo a quien quiere generar un perjuicio para otros. No es infrecuente que la maldad esté implícita en la acción de quien la ejerce, si bien no es menos cierto que muchas veces surge como respuesta a diferentes situaciones en las que algunos son invadidos por un egoísmo carente de cualquier atisbo de empatía.

Personajes maléficos    

Lo de poner nombres tiene su controversia y algo de atrevimiento, ya que nunca llueve a gusto de todos y cada uno/a nos hacemos nuestras opiniones sobre lo que sucede e incluso, desde primas diferentes, se puede llegar a considerar malévolo a la víctima de un malévolo aún mayor en función de ideologías o de interpretaciones sesgadas de la realidad.

Desde Jack el Destripador hasta el/los asesino/s de Alcácer pasando por Hitler o alguno más actual que podemos suponer (ver actual carestía) hasta personas anónimas que tiene como hobby fastidiar al prójimo.

Se ha llegado a hablar incluso de niveles de maldad, identificándose un total de 22 niveles (Michael Stone), desde los que matan en legítima defensa hasta los homicidas psicopáticos o torturadores.

Por cierto, me atrevo a añadir un nivel más, el relativo a aquellos que no castigan el mal, que no hacen más que ordenar que se haga -frase elaborada, pero idea plagiada de Leonardo Da Vinci-.

Medir la maldad  

Hablar de medir actitudes o aptitudes en psicología conlleva, inexorablemente, mencionar a Charles Spearman y sus legendarias medidas de la inteligencia. En la misma línea, Moshagen, psicólogo cognitivo, intentó medir el factor de maldad. Junto a su grupo de trabajo plantearon el concepto del factor D, como índice de la maldad y caracterizado por 9 rasgos:

  1. Egoísmo (“interés exclusivo por lo propio”
  2. Maquiavelismo (“manipulación y frialdad emocional”)
  3. Ausencia de ética y sentido moral
  4. Narcisismo (“admiración hacia sí mismo”)
  5. Derecho psicológico (“merezco más que los demás”)
  6. Psicopatía (“ausencia de empatía, crueldad, etc.”)
  7. Sadismo (“infligir dolor a los demás”)
  8. Interés social y material (“interés constante en la ganancia material y/o el refuerzo social”)
  9. Malevolencia (“búsqueda incesante de generar maldad”).

Los malévolos integrarían estas características y justificarían sus actos. Por cierto, que se pueden medir los 22 grados del mal mencionados previamente a partir de la escala de Michael Stone.

Cómo no recomendar la obra The anatomy of evil del mencionado autor o El efecto Lucifer de Zimbardo.

Tratar la maldad 

El propio Zimbardo llegó a mencionar un decálogo frente a la maldad consistente en que la persona que pueda haber realizado un acto considerado como malévolo sea capaz de concienciarse acerca de su posible equivocación, de estar atento y/o desarrollar un pensamiento crítico, mostrar sentido de la responsabilidad, afirmar la propia identidad, respetar a la autoridad, presentar una educación basada en los valores, estar atento a los mensajes que puedan confundir, pensar más allá del presente, abogar por ser libre y ser capaz de oponerse a las injusticias.

En todo caso, reitero la visión proactiva mencionada previamente frente a la maldad, subrayada por Einstein con su cita el mundo no está en peligro por las malas personas, sino por aquellas que permiten la maldad.

 

 

 

Para preparar el PIR, CeDe dispone de diferentes modalidades de preparación.

CeDe, líder en la preparación del PIR, te ofrece sus CursosManuales y Aplicaciones para preparar el pir con éxito, como ya lo hicieron miles de alumnos en estos  22 años de preparación pir.

Solicitar más información

Call Now ButtonLlámanos