Trastorno de atención e hiperactividad en niños

 

El Trastorno de Atención e Hiperactividad (TDAH) supone una patología que se caracteriza por dificultades para mantener la atención, incremento en la actividad e impulsividad.

Aunque es denominado como trastorno, parece que lo más oportuno sería que fuese considerado un síndrome habida cuenta de su complejidad.

Características  

El elemento central del trastorno es una disminución o ausencia de atención, si bien algunos consideran que afecta a aspectos volitivos, es decir, que habría un déficit motivacional.

En la base de esta consideración está el que determinados niños sean capaces de mantener la atención durante largos periodos temporales si la actividad que realizan les resulta interesante.

Lo que sí está claro es que el trastorno se acompaña de una sintomatología multidimensional como es la afectividad, ansiedad, comportamientos antisociales y el rendimiento académico.

En este sentido, la presencia del trastorno en la infancia supone un claro factor de riesgo para la génesis de otras patologías propias de la etapa adulta como el trastorno antisocial de la personalidad, el trastorno explosivo intermitente y, en general, patologías que tienen que ver con el control de los impulsos.

Origen del trastorno

Hay diversos postulados en cuanto al origen del trastorno aunque, desde el ámbito de la medicina, se plantea que el 75% de la varianza procedería de un origen hereditario.

Los neurotransmisores implicados serían dopamina y noradrenalina. Esta patología es más prevalente en varones.

En el caso de la población infantil, entre un 3 y un 7% pueden padecer la patología, si bien, no solo hay que centrarse en las personas que lo padecen, ya que hay que contar con la idea de que esta patología supone una problemática grave en la vida de los padres, familiares y profesores que rodean a los niños con TDAH que la padecen.

En cuanto al resto de los factores que influyen en la aparición de la patología, se apunta hacia factores familiares y sociales.

Síntomas

La sintomatología específica tiene que ver con tres grandes áreas, que son, atención y concentración, impulsividad e hiperactividad que, aunque puedan parecer algo “normal” en niños, en el caso del TDAH infantil son de mayor frecuencia e intensidad, interfiriendo en el proceso de aprendizaje de estos niños y en sus relaciones sociales.

De forma más específica, los niños con déficit de atención e hiperactividad tienen dificultad para establecer un orden en sus trabajos o pequeñas responsabilidades, así como para mantener la atención hasta finalizar sus tareas.

Los niños hiperactivos pierden u olvidan cosas imprescindibles, con frecuencia actúan sin pensar, tienen dificultades para planificar y/o pensar antes de actuar, hablan en exceso (uno de los principales síntomas de hiperactividad).

Estos síntomas del déficit de atención e hiperactividad derivan en la aparición de diferentes subtipos en función de la predominancia de unos u otros.

Así, existiría el subtipo inatento (predomina la dificultad de la atención), el impulsivo-hiperactivo (habría una dificultad en el autocontrol) y el combinado (más intensos los síntomas de inatención, impulsividad e hiperactividad).

Tratamiento

En cuanto al tratamiento del trastorno hay diferentes medicamentos para el TDAH y huyendo de aspectos “propagandísticos”, el tratamiento con estimulantes del sistema nervioso se considera que actúa reduciendo la recaptación de dopamina y noradrenalina por la neurona presináptica y, por tanto, aumentando su concentración en el espacio intersináptico.

También se han considerado los tratamientos no estimulantes con inhibidores de la recaptación de noradrenalia y que actúan inhibiendo el transportador presináptico actuando sobre la dopamina a nivel cortical.

Conviene no olvidar los tratamientos conductuales que pretenden fomentar las conductas positivas, los cognitivos (dirigidos a establecer un pensamiento organizado), la ayuda a los padres, asesoramiento o profesores y/o intervenciones psicopedagógicas.

Conclusión

El Trastorno de atención e hiperactividad es una patología de las más relevantes en la infancia y ha de ser abordada adecuadamente de cara a mejorar la adaptación de los menores y su entorno al ámbito social, familiar y académico y, por supuesto, frente a la aparición de otros trastornos mentales en la etapa adulta.

¿Qué piensas de los postulados acerca de la etiopatogenia y tratamiento del trastorno?

¿Crees que es una patología sobrediagnosticada?

 

 

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